¿Se han preguntado alguna vez por qué es necesario parpadear? ¿Cuántas veces se abren y se cierran nuestros párpados a lo largo de nuestra vida? Como la mayoría ya sabe, el párpado es un pliegue de piel, móvil que cubre a los ojos, y que puede tener diferencias anatómicas según las diferentes etnias que habitan en nuestro planeta (diferencias mucho mayores en las especies animales)..
El párpado esta compuesto por la membrana conjuntiva palpebral, en contacto con el globo ocular; el tarso (el esqueleto del ojo), una capa de notable espesor pero flexible; el músculo orbicular, que le da su movilidad; y la piel exterior. Su función es la protección del ojo y la humectación del mismo mediante las secreciones lagrimales, y eliminar los irritantes de la superficie de la córnea y la conjuntiva.
La frecuencia del parpadeo oscila entre las 5 y las 15 veces por minuto, aunque esto depende de muchos factores. Los más importantes factores son la producción de lágrima de cada persona, la humedad ambiental, los agentes irritantes de la atmósfera, la intensidad luminosa, la edad y la atención que se esté prestando a un tema. Así, cuanto más interés suscita éste en nosotros, menos parpadeo se produce. Según estos datos, los músculos de nuestros párpados están preparados para actuar entre 15.000 y 20.000 veces al día.
Sin embargo, los bebés no parpadean en la misma proporción de los adultos, de recién nacidos, sólo parpadean a una tasa promedio de una o dos veces en un minuto. La razón de esta diferencia se desconoce, pero se sugiere que los bebés no necesiten la misma cantidad de lubricación de los ojos que los adultos debido a su apertura palpebral, que es menor en relación a los adultos. Además, los bebés no producen lágrimas durante su primer mes de vida.
Aparte de su importante función, el movimiento anormal de los párpados puede servir como ayuda al diagnóstico de ciertas enfermedades, como en el caso de la aparición del síndrome de Tourette, losaccidentes cerebrovasculares o los trastornos del sistema nervioso. En el caso de la enfermedad de Parkinson, suele observarse un tipo reducido de parpadeo muy característico.












